Lo entendemos como un Don de las personas inmerso en la “solidaridad productiva”, el “esfuerzo colectivo”, la “ayuda mutua y cooperación” en la producción y el consumo de la misma. Es también una dinámica de consumo dirigida al prójimo (vecino y/o un tercero incluido) y no así como el beneficio por la acumulación o intercambio de los excedentes productivos o de la abundancia.